La importancia del juego en la educación del perro

¡Cómo nos gusta que nuestro perro nos haga caso, y cómo nos desesperamos cuando no es así!. Para conseguir que ocurra lo primero y no lo segundo, es necesaria una buena comunicación con nuestro perro. Y para que ésta exista, es importante la relevancia que tiene el juego entre el can y su propietario.

Sí que es cierto que asentar las bases de una buena educación significa hacerle diferenciar entre los comportamientos que deseamos y los que no.

Conseguir que no tire de la correa, que se espere cuando por la calle paramos a saludar a alguien o mientras estamos comprando o sentados en una terraza, que acuda a nuestra llamada si en alguna ocasión tenemos oportunidad de soltarle para que corra…

Disfrutar de una convivencia ordenada con ellos nos permite disfrutarlos también a nosotros. Por lo tanto, educarles es la opción. Pero debemos implicarnos para que la cosa funcione. Y una de las facetas de la educación más fáciles y necesarias (¡además de divertidas!) donde podemos incidir es el juego.

Un dato a tener en cuenta: ¡la mayoría de aprendizajes entre los animales es mediante el juego!

Una de las situaciones que vemos habitualmente es que los dueños llegan a un parque y sueltan inmediatamente a su perro para que salga disparado a jugar con sus congéneres. A menudo, los perros corren descontrolados, originándose disputas entre ellos mientras sus dueños socializan distraídamente.

No es raro ver después que les resulta complicado recuperar a sus canes para poder atarlos a la hora de marchar… La situación sería diferente si habiendo hecho sus necesidades cada animal disfrutase jugando con su dueño; estaría pendiente de él, reforzando a la vez el vínculo entre ambos, y ésta sería mejor diversión y su máxima prioridad. No tendría necesidad de buscar diversión en otro sitio.

El juego es la mejor manera de convertir los momentos con el perro en únicos, en los que no existe nada más, ganándonos verdaderamente la etiqueta de ser su mejor amigo y su referente, recordad: la importancia del juego en la educación del perro así que ¡busquemos qué le vuelve loco al jugar, con qué disfruta y dediquémosle esos momentos en exclusiva!

No todos los perros juegan del mismo modo: hay algunos que disfrutan corriendo detrás de una pelota y trayéndola para repetir una y otra vez; otros prefieren disputar a su dueño una pelota con cuerda; muchos disfrutan jugando a que les quitemos su juguete, y también hay algunos a los que les gusta buscar objetos que el dueño le esconde… son muchos los tipos de juegos que podemos proponerle.

Para los que dicen que a su perro “no le gusta jugar”, les proponemos que prueben diferentes tipos de juego, y busquen el que le motiva. Jugar es natural en los perros, pero es una faceta que a menudo requiere que el dueño le despierte y enseñe ¡el juego hay que trabajarlo!

Jugar con nuestro perro es una fantástica manera de disfrutar juntos, de conocerlo bien y de estrechar los lazos que nos unen.

El juego es importante en la educación del perro, os proponemos una buena diversión juntos.

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