Akita japonés
El Akita japonés es una raza de gran tamaño, fuerte y elegante, con un porte majestuoso y una mirada intensa. Destaca por su pelaje espeso y suave, que puede ser rojo leonado, sésamo, atigrado o blanco. Su cabeza poderosa y sus orejas pequeñas refuerzan su expresión noble. Los machos alcanzan entre 64 y 70 cm, y las hembras entre 58 y 64 cm, con un peso que varía entre 34 y 50 kg.
Adiestramiento ideal para el Akita japonés:

Nacionalidad
Japonés
Esperanza de vida
De 10 a 15 años
Peso
El peso varía entre los 34 y los 50 kg
Altura
Entre 64 y los 70 cm en el caso de los machos y entre 58 y 64 cm en el de las hembras
Colores
Rojo leonado, sésamo, atigrado y blanco
Tamaño
Grande
Grupos del Kennel Club
Perro de utilidad
Carácter
El Akita japonés es un perro sereno, seguro de sí mismo y reservado con los extraños. Tiene un temperamento equilibrado, aunque puede ser dominante si no se educa correctamente. Con su familia es leal y protector, mostrando un afecto tranquilo y constante. Requiere una educación firme pero respetuosa.


Utilización
Históricamente, el Akita fue utilizado para la caza de grandes presas como osos y ciervos. Con el tiempo, su rol evolucionó hacia el de perro guardián y de compañía. Hoy en día es apreciado por su lealtad y presencia imponente, lo que lo convierte en un excelente perro de guarda en entornos familiares responsables.
Origen
Originario del siglo XVII en la provincia japonesa de Akita, esta raza fue criada para la caza de animales como osos y ciervos. Con el tiempo, se convirtió en símbolo de nobleza y protección. A principios del siglo XX, Japón declaró al Akita patrimonio nacional para preservar su linaje frente a la influencia de razas extranjeras.

¿Sabías qué?
- Perro apto para dueños con experiencia
- Se requiere un adiestramiento extra
- Le gustan los paseos activos
- Le gusta pasear una o dos horas al día
- Perro pequeño
- Babeo intenso
- Requiere aseo diario
- Raza no hipoalergénica
- Perro tranquilo
- Perro guardián. Ladra, está alerta y tiene aspecto protector
- Puede necesitar entrenamiento para vivir con otras mascotas
- Puede necesitar supervisión adicional para convivir con niños
Salud
El Akita puede ser propenso a problemas hereditarios como la displasia de cadera o ciertas afecciones oculares. Por eso, antes de criarlo, se recomienda realizar controles veterinarios específicos. Una buena atención preventiva es clave para asegurar su bienestar a largo plazo.
Ejercicio
Esta raza necesita actividad física diaria para mantenerse fuerte y equilibrada. Aunque puede tolerar algún día de descanso, lo ideal es ofrecerle caminatas largas o juegos activos. Su instinto de caza sigue presente, así que es fundamental extremar cuidados si va suelto.
Nutrición
El Akita, como perro de gran tamaño, necesita una dieta equilibrada y adaptada a sus necesidades. Es importante ofrecerle porciones controladas y repartidas en varias tomas para evitar problemas digestivos como la torsión gástrica, a la que es particularmente sensible.
Aseo
El pelaje denso del Akita requiere cepillados regulares, al menos dos o tres veces por semana. En época de muda, se recomienda usar un peine metálico de doble dentado para retirar el pelo muerto. Un buen mantenimiento ayuda a mantener su aspecto limpio y saludable.
Mejores razas de perros para niños
Aunque muchos perros suelen llevarse bien con los niños, es fundamental que tanto los perros como los más pequeños aprendan a interactuar de forma respetuosa y segura. La supervisión adulta es clave: los niños pequeños nunca deberían quedarse solos con un perro, sin importar la raza, y todas las interacciones deben ser observadas cuidadosamente. Si quieres conocer más sobre cómo adiestrar a tu mascota, puedes visitar nuestra página principal.
Curiosidades del Akita japonés
- Hachikō, el Akita japonés más famoso, esperó durante nueve años a su dueño fallecido en la estación de tren de Shibuya, Tokio. Su lealtad conmovió a todo Japón y hoy una estatua en ese lugar rinde homenaje a su inquebrantable fidelidad.